El efectivo ya no es la opción por excelencia entre las personas consumidoras.

Las tarjetas han empezado a ser el monedero del siglo XXI, pero no siempre podemos utilizarlas.

Pero la realidad es que los comercios no están obligados a aceptar el pago con tarjeta, sino que es voluntario para ellos.

Sí que es obligatorio en virtud de la aprobación de ordenanzas municipales que obligan a ello, la admisión del abono con tarjeta por parte de los taxis que operan en Málaga, Barcelona y Madrid.

Es frecuente encontrarnos algunos comercios que exigen un importe mínimo para aceptar el pago con tarjeta, pero esta condición debe anunciarse de forma visible mediante la cartelería correspondiente.

La razón de que muchos comercios pongan un mínimo o nos prohiban pagar con tarjeta reside en las comisiones y tarifas que los establecimientos pagan a su banco por aceptar este tipo de pagos, ya que cuando abonamos una compra mediante tarjeta, el comercio ha de abonar una tasa de descuento al dueño del datáfono.

Además a todo ello habrá que sumar el coste del alquiler del TPV, el coste de la línea de internet conectada al datáfono y el mantenimiento del aparato.

No pueden exigirnos ninguna comisión o recargo sobre el precio del producto por pagar con tarjeta bancaria.

Si nos encontráramos en esta circunstancia, debemos solicitar la hoja de reclamación correspondiente in situ.

Otra cuestión distinta es la no admisión en algunos establecimientos de determinados billetes, sobre todo de 500 € y 200 €.Incluso algunos que dispensan articulos de bajo precio, que declinan el pago con billetes de 50€.

Salvo que exista un reglamento que lo ampare, como ocurre en los servicios públicos de autobús, metro o taxi, todos los establecimientos están obligados a admitir todas las monedas existentes de curso legal.

El apartado 2 del artículo 3 de la Ley 46/1998, de 17 de diciembre sobre la introducción del euro, establece que los billetes y monedas denominados en euro serán los únicos de curso legal en el territorio nacional.

Dotar a una moneda de curso legal implica que el pago de cualquier deuda no puede ser rechazado cuando se realiza con la expresión física de la misma; esto es, con billetes y monedas.

Pese a la obligación de aceptarlo, desde el Banco de España aluden al artículo 7.1 del Código Civil, que dice que «los derechos deberán ejercitarse conforme a las exigencias de la buena fe». Es decir, las personas consumidoras deben procurar utilizar los billetes adecuados en función del importe de la compra, pero en ningún caso pueden rechazarse de antemano.

El primer derecho que tenemos es el derecho a la información, y en este caso, a estar informado sobre reglas que rigen en el establecimiento al que acuden, los productos y servicios que se dispensan, y los medios y formas de pago admitidos, por lo tanto el establecimiento en cuestión debe publicitar la no admisión de billetes de 500 € si fuera el caso, al no disponer de cambio.

Para cualquier consulta o reclamación envíanos un correo a la dirección:malaga@fed-alandalus.es o llámanos al teléfono: 952 21 35 40.