COMO AHORRAR LUZ EN CASA EN VERANO?

La proliferación de los aparatos y equipos en funcionamiento en el hogar (routers, ordenadores, televisores en varias habitaciones, etc) sobrecalientan la casa. Otro enemigo del ahorro son las luces rojas (stanb by), ya que aunque estén los aparatos apagados, siguen consumiendo kilovatios. Para evitar estas y otras prácticas os damos una serie de recomendaciones:

1) Apaguemos los equipos.

Es aconsejable apagar las regletas y desenchufar los cargadores de móviles y ordenadores que no se estén utilizando, así como usar bombillas eficientes.

2) Aprovechemos las horas iluminación solar

Hay personas que piensan que apagar y encender la luz (cuando sales de una habitación a la que regresas al cabo de un rato) conlleva un mayor consumo de energía que dejarla encendida. Pero esto no es cierto. Aconstumbremonos a sacar más provecho de la luz natural.

3) Si nos vamos fuera varios días, desconectemos la nevera.

La nevera es uno de los electrodomésticos que más encarece la factura de la luz, ya que de media supone un 20% de la factura. En las vacaciones, si se trata de estancias largas, se recomienda desenchufarla.

4) Vamos a graduar correctamente el equipo de climatización.

Por cada grado que disminuye la temperatura, la factura aumenta, de media, un 6%”. Es aconsejable poner el aparato a una temperatura media. El Ministerio de Industria aconseja que se fije el termostato en 24 grados.

5) Evite la insolación y controle las corrientes cruzadas

Se puede tener el hogar fresco aprovechando la ventilación cruzada (de puertas y ventanas), dejando que el aire corra.

En casas de varios pisos, se pueden abrir las ventanas de los pisos de arriba para generar una corriente de efecto chimenea, porque “el calor, por un principio físico, tiende a subir”, dice Vázquez. Utilizar toldos, especialmente en las fachadas orientadas al sur, y bajar las persianas durante el día para evitar que la casa se caliente, son otros consejos útiles.

6) Aísle bien la casa, incluso las ventanas

Otras medidas complementarias son aislar paredes, muros, puertas y ventanas. Los sistemas de doble cristal o doble ventana reducen casi a la mitad la pérdida de calor con respecto al acristalamiento sencillo.

 

7) Reducción de potencia contratada.

Buena parte de los usuarios tienen una potencia eléctrica contratada superior a la que necesitan para su consumo habitual. Es importante calcular nuestro consumo medio, ajustar la potencia a las necesidades que tengamos. Es frecuente que muchos clientes domésticos tengan 6 kW contratados o más, cuando muchas veces nos basta con 4,4 kW.

Carece de lógica contratar una tarifa pensando en la posibilidad de que funcionen a la vez, por ejemplo, el horno, la lavadora y el lavavajillas, cuando ésta es una circunstancia inhabitual.

8) La opción de la tarifa con discriminación horaria

El usuario doméstico tiene la opción de acogerse a una tarifa con discriminación horaria. Con esta modalidad, puede disponer de una tarifa más barata en las horas de menor consumo (de las 11 de la noche a la una de la tarde en horario de verano) a cambio de aceptar una tarifa más cara en las horas de mayor demanda (de una de la tarde a 11 de la noche), según explican los técnicos de Endesa al detallar la tarifa Tempo.

No obstante, para tomar una decisión adecuada al respecto hay que saber cuándo se consumirá la electricidad.