Las tormentas de estos días están afectando a muchas localidades españolas, causando graves daños e incluso inundaciones en algunas zonas.

Para los particulares, las lluvias provocan en algunos casos que sus vehículos o viviendas también se vean afectados.

Es esencial que aquellos usuarios que hayan sufrido daños materiales en sus viviendas o garajes particulares y que dispongan de un seguro que preste cobertura a dichos inmuebles comuniquen el siniestro a su compañía aseguradora, para lo que disponen del plazo de siete días.

Es aconsejable que dichas comunicaciones se efectúen de forma fehaciente, (fax, correo postal certificado y con acuse de su recibo o burofax con acuse de recibo y certificación del contenido).

Si se trata de riesgos extraordinarios causados por fenómenos de la naturaleza el Consorcio de Compensación de Seguros se hace cargo de las indemnizaciones para los vehículos y viviendas, siempre que estén asegurados.

Por eso, en caso de sufrir un siniestro extraordinario, y aunque normalmente nuestro Seguro, una vez se lo hagamos saber, lo comunica al Consorcio, debemos ponerlo en conocimiento también del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) lo antes posible.

En cualquiera de los casos, tanto para las compañías aseguradoras como en el caso del Consorcio, son indemnizables aquellos daños que afectan a personas o bienes sobre los que se ha contratado un seguro, siempre que la póliza esté vigente en el momento de producirse los daños y el asegurado se encuentre al corriente del pago de la prima.

De lo contrario no podremos reclamar nada salvo que se establezcan algún tipo de ayudas municipales o regionales para los afectados.

En el caso de los siniestros no consorciables suelen estar cubiertas por la mayoría de pólizas, aunque no siempre.

Se incluyen en la póliza dentro de la cobertura de riesgos extraordinarios, en caso de que dicha cobertura este incluida es importante tener en cuenta las condiciones para que se active dicha cláusula, que será, como norma general, que las precipitaciones superen los 40 litros/m2/hora.

En caso de que nuestra póliza dé cobertura debemos realizar el oportuno parte de siniestro a nuestra compañía de Seguros para garantizar la inmediata intervención de aquella.

Cuando se traten de daños cubiertos por el Consorcio, hay que dirigirse por escrito a la Delegación del Consorcio en su comunidad o provincia, aunque también se puede contactar telefónicamente o a través de la página web.

La reclamación ha de presentarse en la Hoja de Comunicación del Siniestro, junto con fotocopia del D.N.I. / N.I.F. del perceptor de la indemnización, datos bancarios del perceptor de la indemnización, con indicación del código cuenta cliente (20 dígitos), fotocopia de las condiciones particulares y generales de la póliza y de todos sus apéndices o suplementos y fotocopia del recibo de pago de prima.
Una vez hecha la solicitud, un perito tasador asignado por el Consorcio se pondrá en contacto con el usuario para acordar una visita y examinar los daños.

En cualquiera de los supuestos descritos es muy importante documentar los daños y realizar una lista exhaustiva de los bienes afectados.

Si nos es posible guardar los restos de los bienes dañados, y en cualquier caso, sacar fotografías o vídeos antes de su retirada, en el caso de que sea necesaria iniciar las reparaciones antes de la peritación, pero siempre debemos consultarlo con el Consorcio. Y en cualquier caso conservar siempre los presupuestos y facturas.

Para cualquier consulta o reclamación acude a nosotros y envíanos un correo a la dirección: malaga@fed-alandalus.es o llámanos al teléfono 952 21 35 40.