Durante las vacaciones estivales se multiplican los desplazamientos,tanto en avión, tren o barco. 

Cuando tenemos previsto un viaje en avión en fechas vacacionales, lo que más se teme además de las cancelaciones son los retrasos, que en esta época suelen ser frecuentes, ya sea por las aglomeraciones que ralentizan el funcionamiento habitual del servicio o por situaciones concretas, como huelgas, etc.

A pesar de que es menos frecuente, en tren y barco también se dan retrasos y los consumidores debemos conocer nuestros derechos y como actuar ante estas situaciones.

Empecemos con los retrasos de un vuelo:

Retrasos en un vuelo

Si el retraso es de más de cinco horas, el pasajero tiene derecho a solicitar el reembolso del coste íntegro del billete. Esta devolución debe realizarse en siete días, como máximo, en metálico o a través de transferencia bancaria.

Además, a partir de dos horas de retraso en la salida del vuelo, el consumidor tiene derecho a que se le proporcione por la aerolínea, en función del tiempo de demora y de la distancia del trayecto hasta el punto de destino:

  • Comida y refrescos suficientes.

  • Dos llamadas telefónicas, mensajes de fax o correos electrónicos.

  • Alojamiento en un hotel y transporte entre el aeropuerto y el establecimiento donde vayamos a alojarnos, siempre que la hora de salida prevista sea al día siguiente de la hora inicialmente contratada.

Retrasos en tren

Cuando el tren llega con retraso a su punto de destino y no es debido a una causa de fuerza mayor ajena a la compañía, estos son los derechos del viajero:

  • Si es de más de una hora, el viajero tiene derecho a una indemnización del 50% del precio del billete.

  • Si es de más de hora y media, tenemos derecho al reembolso del 100% del precio.

En los trayectos de larga distancia y alta velocidad, Renfe tiene establecido un compromiso de puntualidad, que ofrece más garantías a los viajeros.

Retrasos en  barco.

Los viajeros de embarcaciones comerciales de transporte para más de doce pasajeros y con una tripulación de más de tres personas tienen derechos similares a los que viajan en avión o tren.

Si la compañía marítima retrasa la salida más de 90 minutos, debe ofrecer al pasajero el reembolso del coste íntegro del billete o la conducción hasta el destino sin coste adicional y lo más rápido posible.

Independientemente de lo que escoja el usuario, la compañía está obligada a ofrecer asistencia (excepto si antes de la compra del billete se informa del retraso, si se trata de un billete abierto o si el retraso se debe a condiciones metereológicas peligrosas): comida o refrescos en función del tiempo de espera, y alojamiento, cuando la hora prevista de salida implique una estancia en el punto de origen de una o varias noches.

Si el retraso se produce en la llegada, el consumidor debe ser reembolsado con entre el 50 y el 25% del importe del billete, en función del tiempo y la duración del viaje, excepto en casos de condiciones meteorológicas o situaciones extraordinarias, como el desembarco de una persona enferma, etc.

A la hora de reclamar, si hemos contratado a través de una agencia de viajes, ya sea online o de forma presencial, tendremos que reclamar a la agencia que es la que ha de respondernos. 

Si se trata de un retraso de vuelo, es importante que formulemos una reclamación en el mostrador de la aerolínea en el aeropuerto, en la oficinas de Renfe, o bien en la sede la compañía marítima.

Es fundamental que guardemos una copia de la reclamación y de la documentación que aportemos, con el objeto de poder continuar con los trámites acudiendo a una organización de consumidores como la nuestra.

Para cualquier consulta o reclamación envíanos un correo electrónico a la dirección: malaga@fed-alandalus.es o llámanos al teléfono 952 21 35 40.