Existen infinidad de cláusulas abusivas que fueron incluidas en los préstamos hipotecarios en el momento de la firma, y que ha perjudicado a un importante número de consumidores.

Además de la abusividad de la cláusula suelo y de la cláusula de imputación de los gastos del préstamo a los prestatarios, sobradamente conocidas, al haber transcendido las numerosas sentencias que así lo confirman, hay otras cláusulas igualmente abusivas que durante estos años han favorecido a las entidades bancarias:

Cláusula de vencimiento anticipado: da potestad al banco para reclamar la totalidad del préstamo ante cualquier falta de pago de uno de los vencimientos de las cuotas.

Cláusula que incluye una Comisión de apertura a abonar por el prestatario (consumidor) que oscila entre el 0,75% y el 2% del principal del prestamo. Ha sido declarada abusiva por los tribunales.

Cláusula que impone al prestatario los gastos de cancelación del préstamo del promotor de la vivienda. Es el promotor el que lo ha solicitado y el que ha de correr con esos gastos.

Cláusula que impone las costas en caso de que el banco tenga que demandar: otra cláusula abusiva, ya que es el juez el que impone las costas a la parte que considere.

Cláusula intereses de demora abusivos. Muchos bancos han incluido en sus préstamos hipotecarios una cláusula en la que se estipula unos intereses de demora muy superiores a los legales, lo que conlleva a que la suma de los impagos y los intereses aumenten a cantidades astronómicas en supuestos de hipotecados que llevan años sin pagar su hipoteca o algunas mensualidades. Estamos hablando de intereses del 15% o más.

Tanto el Tribunal de Justicia de la Unión Europea como el Tribunal Supremo español en la Sentencia de 23 de diciembre de 2015, han considerado abusiva una cláusula que supere en dos puntos el tipo de interés remuneratorio, y la nulidad afectará igualmente al exceso respecto del interés remuneratorio pactado.

Cláusula de imputación de Comisión por descubierto.Se llama tambien Comisión por posición deudora y aparece en el 100% de las hipotecas y ha sido declarada abusiva por los tribunales.

Lo que viene en definitiva es a materializar el cobro por la entidad de una comisión cuando el prestatario “se demora en el pago de su hipoteca”, por un importe determinado y fijo, que suele oscilar entre los 18€ y los 30€.

Aunque se admite el cobro de comisiones siempre que respondan a servicios efectivamente prestados por las entidades bancarias, tal y como sostiene el Banco de España, el artículo 3 de la Orden EHA/2899/2011, de 28 de Octubre sobre transparencia y protección del cliente de servicios bancarios establece que sólo podrán percibirse comisiones o repercutirse gastos por servicios solicitados en firme o aceptados expresamente por un cliente y siempre que respondan a servicios efectivamente prestados o gastos habidos.

En definitiva, si no hay servicio o gasto, no puede haber cobro de comisión, no sería exigible, no se admite por tanto la automaticidad en el cobro de esta comisión sin justificación de su coste.

Estas cláusulas por tanto vulneran lo previsto en el artículo 86 y 87.5 del Texto Refundido de la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios, por cuanto la entidad bancaria percibe una cantidad por un servicio inexistente, lo cual produce un desequilibrio contractual en perjuicio del consumidor.

Para cualquier consulta o reclamación acude a nosotros, enviándonos un correo a la dirección: malaga@fed-alandalus.es o llamándonos al teléfono 952 21 35 40.