Ante un puente festivo, la llegada de las vacaciones o la organización de una escapada, puede que te estés planteando reservar algunas noches de hotel.

Habrá muchas personas que se decidan a acudir a una agencia, pero muchísimas recurren a internet para organizar su propio viaje. Ya sabéis que podemos recurrir a la web del propio alojamiento o a los buscadores o comparadores de ofertas.

A través de cualquiera de estas vías hemos de tener en cuenta: -Compara previos y condiciones entre varios alojamientos, así como ofertas disponibles en distintas webs.

-Lee los comentarios de otras personas que se han alojado en ellos y revisa tanto los comentarios positivos como los negativos.

-Fijate en las características del establecimiento, su ubicación (no está demas que verifiquemos la dirección en google earth para ver si se adecua con la información que costa en la web).

-Es también muy aconsejable ver la distancia a los medios de transporte, lugares turísticos, comercios, etc.

-Ten en cuenta que en temporada alta los precios son más elevados. Y además el concepto de temporada alta y temporada baja puede variar en función de la actividad y el lugar. (temporada alta en invierno para actividades en la montaña, por ejemplo).

-Cuando vayas a hacer la reserva asegurate de que tienes una conexión estable, sin interrupciones, y usa páginas web donde aparezca la información completa del hotel, y los servicios que ofrece, permitiendo efectuar la reserva en un entorno seguro. –

Cuando hagas el pago, no olvides imprimir el comprobante de la reserva. Recuerda que la reserva por internet tiene la misma validez que el contrato que se firma presencialmente.

-Conserva todas las comunicaciones que hayas recibido, como mails, acuses de recibo, promociones, descuentos, etc.

-Si tienes alguna incidencia con el hotel o con la plataforma de reservas, presenta una reclamación.

Si la reserva se ha hecho a través de una agencia de viajes, debes reclamar a la agencia.

Si se ha contratado directamente con el hotel, se ha de interponer en el propio establecimiento y si se ha formalizado a través de una plataforma web, has de reclamar a través de la plataforma si el problema es de la misma, o al hotel si la incidencia tiene relacion con el servicio prestado o sus instalaciones.

En todo caso, si no llegaras a una solución puedes acudir a una organización de consumidores, a la Oficina Municipal de Consumo de tu lugar de residencia o a la Administración de Consumo de tu Comunidad Autónoma.

El “tirón turístico” en períodos relevantes del año) es aprovechado por determinadas empresas del sector hotelero que, aprovechan para imponernos condiciones adicionales a nuestra llegada al destino reservado.

Entre estos últimos, es frecuente la imposición al cliente, a su llegada al mostrador, de la exigencia de constituir un depósito a través de tarjeta de crédito argumentando la necesidad de cubrir determinados gastos de estancia. Suele ser de 100 € por día de pernocta de la cuenta.

Lo que se desconoce es que esta práctica es abusiva conforme a lo estipulado en el artículo 49.1.i) del Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, al menos, ya que se infringe el principio de buena fe y justo equilibrio entre los derechos y obligaciones de las partes.

Además no se se ha informado previamente en las cláusulas ofrecidas anteriormente a la reserva, infringiendo lo establecido en el artículo 80.1 del Real Decreto 1/2007, que impone en los contratos no individualizados como los firmados a través de plataformas online la“accesibilidad y legibilidad, de forma que permita al consumidor y usuario el conocimiento previo a la celebración del contrato sobre su existencia y contenido“.

Además es una clausula abusiva, del art 89.5 del Real Decreto 1/2007, que declara el carácter abusivo de las cláusulas que impongan “incrementos de precio por servicios accesorios (…) que no correspondan a prestaciones adicionales susceptibles de ser aceptados o rechazados en cada caso expresados con la debida claridad o separación“.

Si nos decantamos por alquilar un apartamento, DEBEMOS seguir una serie de cautelas:

-Compara los precios y condiciones en las distintas web. Desconfia de precios muy baratos y de anuncios sin fotos.

– Comprueba que aparezca el precio desglosado. Tarifa de la estancia, comisión de la plataforma si existe, servicios de limpieza y depósito de garantía si lo hubiere.

Lo mejor para entender cuánto vamos a pagar es que el precio del alojamiento nos lo faciliten al detalle.

– Lee los comentarios de otros usuarios. Aunque no hay que fiarse ciegamente ya que a veces estos comentarios se manipulan, las opiniones de otros inquilinos nunca están de más.

-Fíjate si estás alquilando al propietario o a un intermediario. Si tienes que reclamar, este dato es clave a la hora de aplicar la normativa:

Si es con una agencia o una empresa, el usuario estará protegido por la legislación de consumo, además de la que pueda regir al arrendamiento en sí mismo.

Si es con un particular, la relación se basará en la normativa civil del alquiler, aunque, en función de la comunidad autónoma que sea, será de aplicación la normativa turística autonómica.

– Negocia las condiciones. Cuando decidas que la vivienda te interesa puedes negociar con el propietario o la inmobiliaria el precio y las condiciones.

Si llegas a un acuerdo, siempre debes firmar un contrato.

Ten en cuenta que una reserva online tiene el mismo valor jurídico que un contrato tradicional.

-Antes de firmar el contrato o hacer la reserva, contacta previamente con el anunciante o la agencia por teléfono o email y aclara las dudas de todo lo que te interese: fechas, precio, condiciones de reserva, de cancelación, necesidades especiales, supermercados cercanos.

– Confirma el modo de pago, la entrega de llaves, la persona de contactoque te recibirá y que se ocupará de cualquier problema que surja en la estancia.

Pide un teléfono para incidencias eventuales (como una avería, por ejemplo).

Además, realiza el pago por un medio seguro que proponga la plataforma y que permita dejar un rastro del pago: tarjeta, Paypal o transferencia bancaria.

En este último caso, debes comprobar que el titular de la cuenta es el mismo que el de la vivienda que se alquila.

-Si te piden fianza para hacer frente a posibles daños que pudieran causar los inquilinos en la vivienda, pide que se detalle claramente el concepto, y también que se prevea su devolución.

-En este caso, lo mejor es que te entreguen un inventario en el que se detallan los muebles y el estado en el que se encuentran y que, por supuesto, lo compruebas antes de firmar el contrato.

-Si hay alguna disconformidad con lo anunciado en la plataforma, manifiesta tu queja y reclama.

Y si tienes algún problema contacta con nosotros te asesoraremos y tramitaremos sobre cómo hacer y poner una reclamación en Málaga. Envianos un correo a la dirección: malaga@fed-alandalus.es y te ayudamos.