Cada año miles de padres envían a sus hijos de viaje al extranjero para que estudien o perfeccionen un segundo idioma, siendo el inglés el más demandado. .

En ocasiones se originan deficiencias que afecten al viaje, al precio, a la calidad del curso de idiomas, a la estancia en el país de destino o a la organización.

E incluso pueden producirse auténticas estafas, en las que se ofrece información falsa a los clientes y se les engaña en todo o en parte en los servicios contratados, lo que puede conducir a situaciones de gran tensión al afectar a menores que se hallan en un país extranjero. Para evitarlo es esencial informarnos de todos los pormenores previamente a la contratación del viaje de estudios, exigiendo toda la información por escrito.

Estos viajes organizados, tienen una duración superior a 24 horas o incluyen al menos una noche de estancia, además del transporte, el alojamiento (sea en régimen de internado o en familias anfitrionas en el país de destino), así como la recepción de cursos de idiomas y otras actividades diferentes del propio viaje o alojamiento, como pueden ser las culturales o deportivas.

Por lo tanto estamos ante un “viaje combinado”, regulado específicamente por el Real Decreto Legislativo 1/2007 de 16 noviembre 2007. Esta norma reconoce una serie derechos al consumidor que los contrata, y que os detallamos:

  • Que se le ofrezca un programa o folleto informativo que contenga por escrito la correspondiente oferta sobre el viaje combinado con destinos, medios de transporte, calendario de viaje, establecimientos de alojamiento y comidas incluidas, precio final abarcando impuestos y sistema de pago del mismo y cláusulas aplicables a posibles responsabilidades, cancelaciones. Y algo elemental, el nombre y domicilio del organizador del viaje y el de su representación legal en España. Este programa-oferta es vinculante para el organizador y para la agencia.

  • Que se formalice contrato por escrito que contenga, entre otras cuestiones, los puntos descritos en la oferta vinculante.

  • A que se le proporcione información adicional sobre el viaje contratado en relación a horarios y lugares de las escalas y los enlaces, categoría del lugar que deberá ocupar el viajero en el medio o medios de transporte; el nombre, dirección y número de teléfono de la representación del organizador o detallista en cada destino o, en su defecto, los de los organismos locales que puedan ayudar al consumidor y usuario en caso de dificultades en contacto con el organizador o detallista.

  • También se nos ha de informar sobre la posibilidad de contratar un seguro que cubra los gastos de cancelación por el consumidor y usuario, por si al final sucediese cualquier inconveniente y no se pudiese realizar. De este modo, no se perdería la totalidad del importe pagado.

  • Para los viajes y estancias de menores en el extranjero, los padres tienen derecho a la información que permita establecer un contacto directo con éstos o los responsables de su estancia «in situ» durante la realización del viaje.

  • Los precios establecidos en el contrato no podrán ser revisados, salvo si se establece de manera explícita la posibilidad de revisión, tanto al alza como a la baja, y, a tal fin, se definen las modalidades precisas de cálculo. Esa revisión sólo tendrá lugar para incorporar variaciones del precio de los transportes, incluido el coste del carburante, las tasas e impuestos relativos a determinados servicios y los tipos de cambio aplicados al viaje organizado.

    Además la ley dice que es nula la revisión de precios al alza efectuada en los 20 días inmediatamente anteriores a la fecha de salida del viaje.

  • En el supuesto de que, antes de la salida del viaje, el organizador modifique sustancialmente algún elemento esencial del contrato – por ejemplo precio, régimen de alojamiento, régimen de curso de idiomas – deberá ponerlo inmediatamente en conocimiento del consumidor y usuario.

    En este caso y salvo que las partes convengan otra cosa, el consumidor podrá optar entre resolver el contrato sin penalización alguna o aceptar una modificación del contrato en el que se precisen las variaciones introducidas y su repercusión en el precio. El consumidor deberá comunicar la decisión que adopte a la agencia o, en su caso, al organizador dentro de los tres días siguientes a ser notificado de la modificación; y de no hacerlo así se entenderá que opta por la resolución del contrato sin penalización alguna.

Por último destacar que es recomendable disponer de información completa sobre el curso y otras actividades previstas durante la estancia, como clases de idiomas, visitas culturales, etc, cualificación de los profesores, etc.

Todas las empresas que ofrecen este tipo de actividades deben tener contratado un seguro de accidentes y de responsabilidad civil para cubrir cualquier posible percance que el estudiante pudiera sufrir en las instalaciones o durante la práctica de la actividad.

Además, en los traslados en autobús o avión, el estudiante debe estar protegido por un seguro obligatorio de viajeros (SOV), del que será responsable la empresa que realice ese transporte.

Para cualquier consulta o reclamación envíanos un correo electrónico a la dirección: malaga@fed-alandalus.es o llámanos al teléfono 952 21 35 40.