Si bien, desde la entrada en vigor del Real Decreto 1718/2012 de 28 de diciembre, la facturación de todos los suministros de energía de baja tensión que cuenten con una potencia contratada no superior a 15 kW se realiza de forma bimestral y en base a lecturas reales, aún existen casos en que tu compañía puede enviarte una factura basada en una estimación de consumo y en donde puedes llevarte algunas sorpresas, ya sea porque te han cobrado de más o de menos.

 Hemos de tener en cuenta en el caso de que la lectura de tu consumo de energía no pueda ser realizada por la distribuidora a la que pertenece tu instalación, la facturación de tu servicio de electricidad se podrá realizar de dos formas:

  1. La compañía distribuidora dejará un aviso en tu domicilio en el cuál se indican las vías de contacto para que seas tú quien informe de la lectura del contador. De esta manera, el consumo de luz no se acumulará y no sufrirás ningún tipo de sorpresa al recibir una factura más elevada de lo normal.

  1. En el caso que no puedas facilitar la lectura del contador y que la empresa distribuidora no haya podido tomar el consumo real, ésta realizará una estimación de acuerdo a la normativa vigente.

Normalmente el cálculo del consumo estimado de electricidad se efectúa en base al histórico del consumo diario que se encuentra registrado en la base de datos y que corresponde al mismo período que se quiere facturar.

 Sin duda, el consumo de años anteriores que se encuentra registrado en las bases de datos puede ser muy diferente a tu consumo actual si han variado hábitos, personas que habitan en la vivienda, etc. Ante eso, no es difícil imaginar que si la empresa distribuidora ha realizado una estimación de tu factura, ésta pueda resultar bastante más elevada de los que estabas esperando.

En este sentido, todos los recibos con consumo estimado deben ser regularizados con la siguiente factura válidamente emitida y que refleje la lectura real del contador. Si a pesar de ello, observamos que no se ha regularizado, debemos proceder a formalizar la correspondiente reclamación.

Tenemos que tener en cuenta que solo nos pueden cobrar las facturas que tengan una antigüedad que no sea superior al año, tal y como preve el artículo 96.2 del Real Decreto 1955/2000, y la periodicidad con la que han de hacerse las lecturas del contador es bimestral.

Si el consumo se ha disparado, es recomendable además de poner una reclamación solicitar una verificación del contador para detectar a que se ha debido ese consumo tan elevado. La reclamación ha de formalizarse ante la empresa comercializadora con la que tenemos suscrito el contrato, que no podrá eximir su responsabilidad alegando que la distribuidora es la responsable de la lectura de los contadores de electricidad. Es importante que hagamos constar nuestros datos personales, relación suscinta de los hechos reclamados y documentación que acredite los mismos. Es recomendable hacerlo por correo certificado con acuse de recibo o burofax.

Para cualquier consulta o reclamación llámanos al teléfono 952 21 35 40 o envíanos un correo a la dirección: malaga@fed-alandalus.es