Si te estás planteando contratar o cambiar de Seguro Médico, debes tener en cuenta una serie de cuestiones, que te detallamos a continuación:

  • Períodos de carencia: la mayoría de los seguros de salud cuentan con determinados periodos de carencia, en la mayoría de los casos, aplicadas a pruebas diagnósticas y tratamientos complejos. Esto significa que aunque puedes tener acceso a pruebas diagnósticas sencillas (como análisis de sangre y de orina, ecografías y radiografías…), y a consultas de especialistas médicos, para otros casos debes esperar un determinado periodo de tiempo ya que en caso contrario la aseguradora no te cubriría dicho servicio y por tanto tendrías que ser tú quién pague los gastos. El periodo de carencia puede rondar entre los 3 meses hasta los 6 meses, pasando por los 8 meses para parto y 10 meses para tratamientos complejos.

  • Cuadro médico de la aseguradora: suele ser muy habitual que muchos de los especialistas médicos que trabajen en tu ciudad se encuentren dentro del cuadro médico de la mayoría de las aseguradoras.

    De todas formas si tienes preferencia por un determinado médico, revisa antes la base de datos o cuadro médico de la aseguradora a través de su web.

  • Ojo con las preexistencias (o enfermedades existentes): son aquellas patologías que la persona presenta con anterioridad a la fecha de la contratación del seguro médico.

    Esto a veces genera ciertas controversias, ya que existen dolencias o enfermedades que aunque en el momento de la contratación del seguro no hayan causado aún síntomas, la aseguradora podría considerar que ya existía previamente.

  • Coberturas incluidas y no incluidas: es común cometer el error de contratar un seguro médico por ser económico sin pararnos a leer qué coberturas se encontrarían incluidas o no. El problema luego es evidente: tras pasar unos meses o años, y necesitas realizarte una determinada prueba diagnóstica, acudir a alguna consulta o debes seguir un tratamiento médico, resulta que no está cubierto. Leamos antes de firmar nada detenidamente la propuesta del seguro

  • ¿Tienes enfermedades o patologías ya diagnosticadas?: en caso de determinadas enfermedades o patologías graves que ya hayan sido diagnosticadas con anterioridad a la contratación del seguro médico, la persona tiene la obligación de informar de ellas en el cuestionario de salud que le aporta la aseguradora. En estos casos, es la compañía de seguros la que finalmente te indicará si te cubre o no esas patologías, y si te las cubre lo más habitual es que te suba un poco la prima, pero ello dependerá de cada aseguradora.

  • Importantísimo que compares: no solo en relación a los precios de los diferentes seguros médicos que te ofrecen las aseguradoras, sino también en sus coberturas y características, ya que puede ocurrir que por uno o dos euros más al mes puedas disfrutar de un seguro de salud más completo en la competencia. Pide presupuestos de detallados del precio y servicios que se incluyen en cada propuesta.

  • Servicios en el extranjero. A la hora de viajar nunca se sabe que puede ocurrir y, si se precisa de un servicio médico fuera del país de residencia, tienes que tener en cuenta que hay aseguradoras que sí lo incluyen, pero otras que no.

  • Seguro dental. También tienes que valorar que la salud bucal suele ser un servicio que las aseguradoras no incluyen. Si se desea contratar, el coste variará dependiendo de la compañía.

Además es recomendable leer bien la póliza del seguro porque será el contrato entre la entidad aseguradora y el cliente.

Si tienes cualquier consulta o reclamación llámamos al teléfono 952 21 35 40 o envianos un correo a la dirección: malaga@fed-alandalus.es

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