En un principio el acreedor (el banco) debería de cancelar registralmente la hipoteca al finalizar nuestro pago. Si el banco no lo hace y queremos hacerlo nosotros, lo que tenemos que valorar es si queremos cancelarla para que de esa manera quede «liquidada» definitivamente y evitar papeleos el día de mañana si vendemos.

Si decidimos cancelar registralmente el préstamo, lo que debemos de hacer es ir a la sucursal y solicitar un certificado de «deuda cero». En él se especificarán los datos del préstamo, de la vivienda y se certificará que está liquidada económicamente.

Con éste documento deberás ir a la Notaría y debes avisar a tu banco para que mande a un apoderado, ya que tiene que firmar la escritura de cancelación de hipoteca.

El banco no debe cobrarte ni por la emisión del certificado ni por el traslado del apoderado del banco a la Notaría.

Lo que sí es verdad es que tu banco tratará de que todo lo hagas con su gestoría y entonces sí te cobrarán una comisión en concepto de gestión de cancelación de hipoteca, pero éste trámite, lo puedes realizar tú mismo una vez firmada la escritura de cancelación presentándola en el Registro de la Propiedad y solicitando el levantamiento del apunte de la hipoteca.

OJO, el derecho real de hipoteca prescribe a los veinte años, es decir, cuando se cumplan veinte años de la finalización del préstamo hipotecario, éste prescribirá, pudiendo solicitar entonces directamente al Registro de la Propiedad que suprima el apunte del préstamo sin necesidad de escritura de cancelación.

PRESTA ATENCION: las entidades financieras, no están legitimadas, con arreglo al artículo 82 de la ley hipotecaria para el cobro de importe alguno por la simple emisión de un certificado de cancelación económica de la deuda ni, alternativamente, por su comparecencia en Notaría, si la declaración de aquella se incorpora en escritura pública.

Si tienes cualquier consulta, llámanos al teléfono 952 21 35 40 y te la resolveremos.