A la hora de contratar una hipoteca, las entidades financieras suelen ofrecer la contratación de una serie de productos con los que el consumidor conseguirá rebajar el diferencial de su crédito hipotecario. Estos productos son seguros de hogar, cuentas para domiciliar la nómina, tarjetas, planes de pensiones,… sin embargo,la contratación de estos productos no es obligatoria.
Pero si echamos un vistazo a la legislación, tenemos que dejar claro que la contratación de dichos productos no es obligatoria por parte del cliente,pero puede que el banco no nos quiera conceder el préstamo si no firmamos antes que contratamos además su seguro de vivienda (o de vida) de modo que la mayoría de clientes, sin otras muchas opciones, acaban firmando bajo las condiciones que marque la entidad y en definitiva, teniendo que pagar además de un préstamo, un seguro de vida.
Además en la mayoría de los casos, los bancos y cajas de ahorro utilizan su posición de fuerza para obligar al cliente a firmar también un seguro de vida ligado a la hipoteca con sus propias aseguradoras.
Si atendemos a la información que facilita el Consejo General del Notariado, llama la atención que ni siquiera cite los seguros entre los controles a ejercer por el notario
Afortunadamente es muy fácil echar atrás un seguro de vida: tan solo tenemos que recurrir al artículo 83 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro por el que cualquier tomador de un seguro de vida tiene la facultad de anularlo en los 30 días siguientes a la recepción de la póliza.

Si quieres consultarnos alguna cuestión sobre esta materia acude a nosotros y te atenderemos en el teléfono 952 21 35 40 y dirección de correo electrónico: malaga@fed-alandalus.es