Desde hace algunos años, los videojuegos son unos de los regalos estrella en las Navidades. 

Sin embargo a la hora de comprar un videojuego a un niño, no sólo hay que tener en cuenta que el contenido sea interesante, sino también que sea apropiado para su edad e, incluso, que pueda ser una experiencia constructiva.

 Esta tarea puede convertirse en un quebradero para muchos padres ante las inminentes compras navideñas, por ello desde Consumidores AL-ANDALUS Málaga lanzamos estos consejos:

1.Intenta conocer aquellos juegos que más le interesan al niño e incluso es bueno que participe en la decisión a la hora de decantarse por alguno determinado, aunque la ultima palabra la tengan los padres, ya que elegiremos aquel acorde a su edad.

2.Es recomendable informarse de en que consiste el juego con vídeos explicativos o reseñas que podamos ver en internet previamente. Comprueba el nivel del complejidad del juego, su contenido, qué valores transmite y las escenas que incluye.

3.Comprueba cual es el Código PEGI del videojuego antes de adquirirlo.

Es un logotipo informativo que puede encontrarse en la caja de los videojuegos y ofrece una orientación sobre la edad recomendada y sobre algunos contenidos de este juego, además de señalar (si los hay) una serie de elementos problemáticos: violencia, lenguaje malsonante, representación de sexo o drogas…

4.Además vigila a la hora de adquirir un videojuego que en la etiqueta figure al menos la siguiente información:

-La denominación del producto.

-Nombre o razón social y domicilio del fabricante, envasador o vendedor establecido en la Unión Europea.

5.Exige el ticket de compra o factura (debe constar el CIF y domicilio social de la empresa), y guárdala por si tuvieras que reclamar.

6.Supervisa qué videojuegos intercambia.
Los padres deben controlar el tipo de videojuego que intercambian sus hijos con los amigos.

 Muchas veces los niños descargan copias piratas de videojuegos inadecuadas para ellos. Los padres deben saber en cada momento a qué juegan sus hijos.

En este sentido, lo mejor es advertirle al niño que sólo podrá jugar a los videojuegos que compren o cambien siempre y cuando sean aceptados y supervisados por los padres.

7. Que los videojuegos no se conviertan en el principal juguete para un niño.

Siempre hay que ofrecer otras posibilidades de juego y entretenimiento, y observar las reacciones ya que no todos los niños reaccionan igual frente a los videojuegos.

Hay que observar como se comportan, pues hay actitudes que pueden ser inadecuadas o poco deseables, como enfadarse al perder, pensar en jugar a todas horas, mostrar una actitud violenta durante o después del juego, etc.
En tal caso, sería necesario suprimir los videojuegos del tiempo lúdico del niño.

Para cualquier consulta o reclamación envíanos un correo a la dirección malaga@fed-alandalus.es o llámanos al teléfono 952 21 35 40.