En los últimos años la crisis ha hecho mella en muchos hogares, por lo que en muchos casos la compra de electrodomésticos “con golpes” se considera una alternativa cuando ha de renovarse la lavadora, o el frigorífico, ya que se pueden adquirir productos con descuentos hasta del 50%.

Se trata de electrodomésticos con taras por daños ocasionados durante el transporte, afectando a la estructura de la máquina sin que repercuta en la calidad o funcionamiento de la misma.

Pero, muchas veces, queda la duda de si realmente merece la pena comprar este tipo de productos tan rebajados.

Obviamente con estos daños estructurales, los electrodomésticos con tara no se pueden vender en los comercios habituales, ni al mismo precio de mercado.

Por eso, existen tiendas específicas que se dedican a la comercialización de estos productos con un coste inferior.

Pero, si bien es cierto que a primera vista estos artículos parecen una ganga, hay que tener mucho cuidado para evitar equivocarnos por falta de conocimiento y adquirir un refurbised.

Por ello desde Consumidores AL-ANDALUS MALAGA os damos algunas nociones para identificar a un “refurbished”:

-Es un producto que ha sido devuelto, y que se ha reacondicionado para su posterior venta, siendo llevado en algunos casos al servicio técnico para su reparación, si se trata de un fallo significativo en su funcionamiento.

A continuación, la tienda vende este electrodoméstico reacondicionado a los comercios específicos de estos productos, a un precio muy inferior.

Pero hay que tener en cuenta que cuanto más rebajado esté, probablemente más problemas nos puede dar. Y es que, si el producto nuevo ha tenido algún defecto de fábrica, es posible que con el tiempo vuelva a aparecer. Aunque esté reparado.

Si te decides por comprar un electrodoméstico con golpes, es fundamental que sigas estas recomendaciones:

-Analiza la oferta:

verifica que la oferta del electrodoméstico es por un golpe o por una tara en la superficie del mismo.

También, comprueba que no es un producto refurbished que puede haber sido anteriormente usado y/o reparado. Esto podría provocar en el peor de los casos una disminución importante de la calidad.

-Revisa la tara y busca taras en zonas poco visibles.

Examina que la tara sea un pequeño golpe o rasguño sobre la superficie del electrodoméstico y que no afecta a la funcionalidad del mismo.

En el caso de que el funcionamiento se viera mermado a causa de la tara, no te arriesgues a comprarlo, aunque esté muy rebajado.

Si te preocupa la estética del electrodoméstico, intenta buscar un producto que tenga los golpes en un lugar donde no se vaya a ver. Una vez instalado en casa, nadie se dará cuenta de que tiene un defecto y te habrás ahorrado una buena cantidad de dinero.

-Comprueba la garantía y solicita el Certificado de garantía.

Los productos que se comercializan con normalidad, tienen una garantía de dos años.

Lo mismo tiene que ocurrir con los electrodomésticos con taras, ya que son productos nuevos sin usar.

El certificado de garantía será la prueba principal para saber que es una compra segura.

También, es esencial que guardes la factura de compra por si existe algún problema con el producto una vez instalado.

-Comprueba el precio con el original.

Compara el precio del producto que tiene la tara con el precio de mercado del original, para valorar si merece la pena la compra.

Opta por transportarlo a casa directamente.

Para evitar daños y desperfectos mayores, opta por transportar tú mismo la nueva adquisición. Un electrodoméstico bien sujeto en el maletero del coche puede sufrir menos golpes que en un camión con varios productos y te puedes ahorrar los costes de transporte.

Para cualquier consulta o reclamación puedes enviarnos un correo a la dirección malaga@fed-alandalus.es o llamarnos al teléfono 952 21 35 40.