Según la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), “el etiquetado de alimentos es el principal medio de comunicación entre los productores de alimentos y los consumidores finales, constituyendo una herramienta clave para permitirles realizar elecciones informadas sobre los alimentos que compran y consumen”.

El etiquetado de los productos que consumimos puede darnos pistas para evitar riesgos a nuestra salud y tomar buenas decisiones en nuestra alimentación.

Hay personas que le prestan más atención que otras. Si se padece alguna alergia o si se tiene especial cuidado con las calorías la etiqueta se convierte en un elemento importante.

Pero, todos tendríamos que leernos el etiquetado para saber que estamos comiendo y en que estado lo consumimos.

Es fundamental que tomemos conciencia de la importancia que tiene acostumbrarnos a recabar información sobre la composición de los productos que adquirimos en el mercado.

Ello va a permitirnos una mejor elección del alimento, teniendo en cuenta información tan básica como la fecha de caducidad, las instrucciones de manipulación, fecha de caducidad, fecha de consumo preferente, advertencias sobre las alergias, etc.

Por ello es importante conocer y entender estas información incluida en la etiqueta de alimento.

Para el consumidor habitual y en condiciones normales (sin alergias o patologías), los datos más sencillos y prácticos de interpretar en la etiqueta son los ingredientes y la composición nutricional.

Dentro de la composición nutricional aparecerán los nutrientes principales como los hidratos de carbono, proteínas y grasas .

Respecto a los ingredientes, estos aparecerán ordenados en forma decreciente, lo cual significa que estarán colocados según la cantidad que se haya empleado de cada uno en su composición.

De esta manera, podremos ver si, por ejemplo, en un paquete de pavo envasado, éste es realmente el principal ingrediente.

Recuerda, el etiquetado debe estar presente en cada producto alimenticio que compres, infórmate y compara antes decantarte por uno.

Piensa siempre si el producto elegido tiene una mejor relación calidad-precio con respecto a otro y decide siempre pensando primero en tu salud.

Esta actividad informativa se encuadra dentro de la Campaña «Por un Consumo Responsable y Sostenible.Cambia tus hábitos», subvencionada por el Excmo Ayuntamiento de Málaga