Normalmente, cuando vamos a comprar ropa o zapatos lo primero en lo que nos fijamos es en la prenda o la forma del calzado, si es cómodo y se adecua a lo que buscamos,  y luego miramos el precio.

 Sin embargo pocas veces en este primer contacto miramos algo tan esencial como es la etiqueta, que va a permitir conocer mejor el artículo, saber su procedencia, materias con las que se ha elaborado, e incluso la mejor forma de tratamiento y conservación.

Por ello es importante que valoremos, al estudiar el etiquetado que:

-Tienen que recoger en su etiqueta el nombre o razón social del fabricante, comerciante o importador y su domicilio.

-En los productos textiles fabricados en España, el número de registro industrial del fabricante nacional.

-En los productos textiles importados de países no pertenecientes a la UE, el número de identificación fiscal del importador.

-Los comerciantes, tanto mayoristas como minoristas, podrán etiquetar los productos con marcas  registradas, a las que deberán añadir los datos relativos a su nombre, razón social o denominación, y domicilio, así como el número de identificación fiscal. En este caso el comerciante será el responsable del producto y, por tanto, de todas las infracciones en las que pueda incurrir.

-En las prendas de confección y punto, a excepción de calcetería y medias, la etiqueta será de cualquier material resistente, preferentemente de naturaleza textil, irá cosida o fijada a la propia prenda de forma permanente y tendrá la misma vida útil.

-Cuando los productos textiles sean ofrecidos a la venta con una envoltura, el etiquetado deberá figurar además en ella, salvo que pueda verse claramente el etiquetado del producto.

-Todas las indicaciones obligatorias deberán aparecer con caracteres claramente visibles y fácilmente legibles por el consumidor.

-Si un producto textil está formado por dos o varias partes que no tengan la misma composición, irá previsto de una etiqueta que indique el contenido en fibras de cada una de las partes.

-Todos estos datos deberán figurar, al menos en español.

En cuanto al etiquetado del calzado hay que saber que éste debe proporcionar información sobre las tres partes que constituyen este producto:

  • Empeine: Es la cara exterior del elemento estructural que va unido a la suela.
  • Forro y plantilla: Está formado por el forro del empeine y la plantilla, que constituyen el revestimiento interior del calzado
  • Suela: Es la parte inferior del calzado que va en contacto con el suelo.

La composición del calzado deberá indicarse, al menos en español, mediante indicaciones textuales o pictogramas que designen materiales específicos empleados en cada parte con su símbolo correspondiente (cuero, cuero untado, textiles naturales y textiles sintéticos o no tejidos, u otros materiales).

El etiquetado deberá incluirse en al menos uno de los artículos de cada par del calzado, de manera impresa, pegado, estampado o mediante un soporte atado.

Este etiquetado deberá ser visible, encontrarse bien sujeto y ser accesible.

Esta campaña informativa se encuadra dentro de la Campaña «Por un Consumo Responsable y Sostenible. Cambia tus hábitos», que se realiza en colaboración con el Excmo Ayuntamiento de Málaga.